Ángeles Galino Carrillo

Por 2 junio, 2021Informacion

La primera mujer en españa en obtener una cátedra por oposición. Pedagoga por vocación y experta en Historia de la Educación.

Nacida en Barcelona en 1915 comenzó sus estudios en el Instituto Francés de Barcelona y luego se incorporó a la Academia Teresiana de San Sebastían. Allí comenzó su interés por la Institución Teresiana y la posibilidad de ser laica teresiana.

En 1934 se trasladó a madrid para estudiar Pedagogía, carrera de reciente creación (1932), vinculada a la Facultad de Filosofía y Letras. Se alojó en la residencia universitaria de la Institución Teresiana y pronto se ligó a su Obra y en la Liga Femenina de Orientación y Cultura.

Llegó a doctorarse en Pedagogía con Premio Extraordinario y en 1941 obtuvo el título de Maestra Nacional con el número 1.

Una vez acabada la licenciatura se vinculó al Instituto San José de Calasanz, consiguiendo una becha del CESIC que le permitió estudiar en le Universidad de Bonn desde 1942 a 1945. A su vuelta en 1945 comenzó a dirigir la Sección de Historioa de la Educación del Instituro de Pdagogía San José de Calasanz. El mismo año defendió su tesis doctoral «Los tratados sobre educación de príncipes (siglos XVI y XVII)».

En 1949 fue socia fundadora de la Sociedad Española de Pedagogía.

En 1953 logró la oposición para catedrática de Historia de la Pedagogía en la Universidad Complutense de Madrid, convirtiéndose oficialmente en la primera mujer catedrática de España.

Además de enseñar en la Universidad Complutense de Madrid hasta su jubilación en 1983, también enseñó en Brasil, Costa Rica, Chile, Perú y Argentina, a parte de dar conferencias por todo el mundo.

Llegó a ser delegada de la UNESCO para la planificación de Facultades de Pedagogía en Brasil.

Fué Directora General de la Institución Teresiana hasta 1988 impulsando la presencia activa de los laicos católicos en la cultura y la sociedad.

Falleció en 2014

Según explica la investigadora Yasmina Álvarez González «Galino defendía abiertamente la dignidad de las mujeres y su derecho a participar en la esfera pública, destacadamente a formarse y elegir profesión. Sobre la cuestión del trabajo de las mujeres, Galino era consciente que en la España de 1961 todavía quedaban muchas cosas por hacer, aunque se mostraba optimista acerca de la evolución futura«