María Moliner

Por 15 noviembre, 2021Informacion

«Escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana (…)» Gabriel García Márquez

Nacida en 1900 en una localidad de Zaragoza no lo tuvo fácil para formarse. Entre otras cosas cuando contaba con apenas 14 años fué abandonada por su padre, médico de profesión, lo que puso en una díficil situación a su madre.

Cursó los estudios de bachillerato primero en el Instituto General y Técnico Cardenal Cisneros de Madrid (donde se había traladado toda su familia varios años antes) como alumna libre, pasando más tarde al Instituto General Técnico de Zaragoza (al decidir su madre volver con sus hijos a Aragón) donde concluyó el bachillerato en 1918.

En Zaragoza, tras acabar el bachillerato, comenzó a formarse y a trabajar como filológa y lexicógrafa en el Estudio de Filología de Aragón, colaborando en la realizaciónd el Diccionario Aragonés.

Estudió y se licenció en Historia obteniendo varios Premios Extraordinarios y con las mejores calificaciones. Su decisión por estudiar historia, no fue otra que era la única especialidad disponible en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza.

Al año siguiente en 1922 ganó las oposicienoes para el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, siendo destinada al Archivo General de Simancas. Además trabajó, entre otros sitios, en la Biblioteca Nacional, el Archivo de Delegación de Hacienda en Murcia y en el Archivo de Delegación de Hacienda de Valencia. LLegó incluso a ser la primera mujer en impartir clase en la Universidad de Murcia (1924)

Fué autora de varios textos sobre la organización de bibliotecas y archivos, siendo el más conocido el titulado «Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas de España» (1935).

Fué en 1952 cuando se planteó la escritura de un diccionario al recibir un regalo de su hijo Fernando: el Learner’s Dictionary of Current English. Por aquel entonces el diccinario existente de la RAE (Real Academia de la Lengua Española) traía, a su juicio, múltiples deficiencias. Comenzó su tarea de crear su diccionario, tarea que le llevó más de 15 años.

En 1967 vería la luz la primera edición y única original autorizada por ella. El diccionario contenía definiciones, sinónimos, expresiones, frases hechas, familias de palabras, términos de uso común no admitidos aún por la RAE así como gramática y sintaxis. Se adelantó a los tiempos agrupando la letras Ch y Ll en la C y la L mucho antes de que la RAE lo hiciese (no lo hizo hasta 1994).

Fué propuesta para ocupar un sillón en la RAE pero se optó por Carmen Conde.

Una arterioesclerosis cerebral detectada en 1973 la fue retirando de su actividad intelectual hasta el momento de su fallecimiento en su casa de Ciudad Universitaria en Madrid, en el año 1981.